3 Sopas veganas, deliciosas y nutritivas

Es octubre y eso significa lluvias, cielos nublados y frío. Para calentarnos por las noches, nada como una sopa, que, además de deliciosa, no le exige mucho a la digestión del cuerpo. A mucha gente no le gusta la sopa. Esto se debe, en parte, a que siempre han probado las mismas, y nunca se han aventurado a probar cosas nuevas. Quienes aman las sopas, lo saben: un buen plato sopero puede ser tan agradable como cualquier otro, y hace falta cierta práctica para ejecutarlo bien. En este post, aprenderás a hacer una serie de sopas veganas (un poco exóticas) que te harán muy feliz (a tu paladar, a tu estómago y a tu bolsillo). Son muy fáciles de preparar, no te tomarán mucho tiempo, y serán una maravillosa sorpesa para tus comensales (sobre todo, a esos que dicen detestar las sopas), acostumbrados, quizás, a las sopas tradicionales que, aunque pueden ser muy ricas, podrían haberlos aburrido ya.

Ver también: Guía práctica para reconciliarte con la remolacha (si no te gusta)

Sopa de crema de calabaza

Esta receta es tan simple, que asusta. Lo mejor de todo, es que este plato acaricia suavemente el estómago, y es perfecta para una noche fría. La crema de coco le da un agradable tono lechoso. Además, las vitaminas básicas contenidas en la calabaza se absorben mejor cuando la acompañas con alimentos grasosos.

Para esto, necesitarás una libra de calabaza (sí, la auyama es una calabaza…), un pimentón rojo de gran tamaño, una zanahoria, una papa capira, un tomate chonto, una cebolla blanca, ajo al gusto, 800 ml de agua (si la quieres más espesa, déjala reducir), una cucharada de sal, una pizca de pimienta negra molida y un chorrito de vinagre de frutas.

La preparación es muy simple. En primer lugar, precalienta el horno a 200 grados. Corta la calabaza por la mitad, pela y retira las semillas. Pela las verduras y córtalas en cubitos. Extiéndelos en una bandeja para hornear y báñalos con un chorrito de aceite de oliva. No olvides sazonarlos con sal y pimienta. Déjalos en el horno por veinte minutos, hasta que la calabaza y las papas estén suaves. Pon el agua a fuego alto y hierve. Vierte las verduras horneadas al agua hirviendo, y, después de que se ablanden por completo, mételas a la licuadora. La masa resultante se sazona con sal y pimienta al gusto. Si la sopa es demasiado espesa, puedes agregar más agua caliente hasta alcanzar la consistencia deseada.

Sopa de miso

La sopa de miso es el plato principal del desayuno japonés, pero algunas personas en este país asiático la consumen tres veces al día. Por lo general, se come con arroz, huevos y pescado, pero también se puede hacer vegana. Puedes comerla sola, o usarla como entrada para tu almuerzo o tu cena. Acompaña muy bien todas las comidas.

Para esta receta necesitarás doscientos gramos de tofu, dos cucharadas de algas nori (las puedes encontrar en los mercados saludables de Medellín), dos cucharadas de pasta de miso (es muy fácil de preparar, si no la consigues lista), una cucharada de salsa de soya y una cebolla de rama.

Lo primero es cortar el tofu en pequeños cubos. Pon a hervir el agua y agrega el tofu. Corta las algas nori en julianas y sofríelas durante cinco minutos. Agrega la pasta de miso, la cebolla cortada en rodajas muy finas y mezcla. Y listo. Puedes acompañar la sopa con una ensalada y con arroz, y tendrás una comida bastante balanceada.

Rassolnik

Rassolnik es una receta típica de Europa del este, y consiste en una sopa vegana bastante simple, saludable y deliciosa, con ingredientes que jamás habrías consumido juntos (y mucho menos, en una sopa).

Necesitarás litro y medio de agua, una zanahoria, una cebolla blanca, dos papas de cualquier tipo, diez pepinillos en conserva, setenta gramos de cebada, un pepino, dos cucharadas de aceite de girasol, dos hojas de laurel, una cucharada de pasta de tomate, una cucharadita de sal, una pizca de pimienta y ajo al gusto. Para prepararla, hierve el agua y vierte la cebada. Reduce el fuego a medio y cocínala durante unos veinte minutos. Luego, corta las cebollas y las papas, ralla las zanahorias, calienta una sartén a fuego medio y sofríe las cebollas, el ajo y las zanahorias durante unos cinco minutos. Agrega las papas y sofríelas durante unos diez minutos. Luego, pica los pepinillos y los pepinos, mézclalos bien y sofríelos durante unos dos minutos. Añade la pasta de tomate, la sal y la pimienta y sofríe durante unos dos minutos más. Vierte todo a la olla y hierve durante unos veinte minutos a fuego lento. Y listo. Acompaña esta sopa con un poco de perejil y cilantro, y, si lo deseas, con una cucharada de mayonesa vegana.