Alimentación vegana y maternidad: una serie de interrogantes

Hace años, el veganismo era visto como un estilo de vida bastante extraño, que preocupaba a muchas personas convencidas de los supuestos problemas de no consumir proteínas animales. Ha sido ridiculizado, e incluso ha sido visto como un asunto peligroso. Sin embargo, la comunidad vegana en todo el mundo no ha parado de crecer, y cada día se ve con mejores ojos. El cuidado del medio ambiente, la conciencia sobre el maltrato animal y otros asuntos que constituyen los ejes del veganismo como discurso, han hecho que muchas personas opten por esta manera de consumir y de ver el mundo.

Ahora, debido a que el veganismo, como estilo de vida, es el resultado de una serie de decisiones, muchos consideran que volver a tus hijos veganos o, incluso, a tus mascotas perrunas y gatunas, puede ser un asunto problemático, porque, después de todo, ellos no gozan del mismo libre albedrío. Pero, por otro lado, muchos padres veganos argumentan que sólo están buscando lo mejor para sus hijos (en términos de alimentación y de ética animalista), y que, al igual que los padres que educan a sus hijos en el seno de una religión, están en su derecho de aportarles una dieta vegana e inculcarles los valores morales de este movimiento.

El asunto no deja de estar libre de controversias. En este post, más que señalar la posición éticamente correcta, lo que encontrarás son una serie de interrogantes que vale la pena que te plantees.

Los nutrientes que necesita el cuerpo

En sentido estricto, el cuerpo humano necesita, además de agua, una serie de nutrientes para que todos los sistemas operen de forma adecuada. Por un lado, proteínas, carbohidratos y grasas (los macronutrientes), y, por otro, las vitaminas y los minerales (los micronutrientes). La pregunta es si encontramos todo eso en el reino vegetal, y la verdad es que sí, y podrías suplir lo que necesitas en uno de los mercados saludables de Medellín sin muchas dificultades. A diferencia de la vitamina B12, la cual no es tan fácil de encontrar en productos vegetales, y, debido a ello, los veganos deben tomar suplementos sintetizados en laboratorios, todo lo demás está disponible. Lo importante es comer toda clase de nueces, frutas y verduras, y hacerlo de forma abundante, variada y balanceada. Es importante saber combinar los alimentos, porque algunos, como las leguminosas, contienen mucho hierro, pero requieren de vitamina C para que el cuerpo aproveche mejor este mineral. En cuanto a las proteínas, las de origen vegetal tienen una menor cantidad de aminoácidos que las animales, y, por esta razón, un vegano debe conocer los alimentos y saberse alimentar bien. De otra manera, podría enfermarse gravemente (ver más en este enlace). ¿Cómo te estás alimentando?

Cada organismo es distinto

Eso sí, es importante tener en cuenta que cada organismo se comporta y reacciona de forma diferente. Algunas personas son alérgicas a las leguminosas, y esto podría significar muchos problemas para un vegano, pues en los fríjoles, las lentejas, los garbanzos, la soya o el maní, están las fuentes de proteínas más conocidas para ellos. Otras personas necesitan más vitamina D o B12 que otras, y aunque intentan suplirla de miles de formas, empiezan a presentar problemas cuando se restringen por completo de los alimentos de origen animal. Son excepciones, claro, pero ahí están. Hay casos mucho más extremos, como el de Derek Nance (un ex vegano, por cierto), cuyo cuerpo rechaza todos los alimentos que consume, excepto la carne cruda.

Por esta razón, un vegano debe monitorear el comportamiento de su cuerpo de forma permanente. No importa cuántos años de vegano lleves: algunos problemas, como la anemia, puede presentar síntomas después de muchos años. Hazte exámenes médicos generales, sobre todo de sangre. Así como la gente lleva su carro al mecánico para una revisión general, todos deberíamos saber en qué estado se encuentra nuestro cuerpo, sobre todo, si se trata de una mujer embarazada, pues, durante este proceso, las mujeres suelen perder mucho calcio y hierro (los cuales aprovecha el bebé), así como ácido fólico. Así que, ¿cómo están tus reservas de estos nutrientes? ¿Sabes cómo y de qué alimentos suplirlas?

Posibles problemas de embarazo y lactancia

Cuando una madre no sabe alimentarse de forma apropiada (en general, y atendiendo a las necesidades de su propio cuerpo, así como el de sus hijos), esto puede significar problemas para ella, para el feto que crece en su vientre, y para el bebé durante la lactancia. Pueden presentarse anemias por falta de hierro y de vitamina B12, así como problemas de crecimiento y de desarrollo (por ejemplo, en el sistema nervioso) por falta de aminoácidos esenciales y de ácido fólico. Los bebés ganan mucho peso durante los primeros meses, y necesitan una leche materna rica en los nutrientes básicos mencionados arriba. Si la madre no está bien alimentada, la criatura tampoco lo estará.

Así como hay casos en donde tanto la madre y los bebés corren graves peligros de desnutrición, hay casos en donde se presenta un desarrollo y una alimentación saludable (incluso en familias no veganas). Así que el asunto se resume en ser diligentes. Conocer los alimentos. Conocer las necesidades del cuerpo. Conocer los cuerpos, y monitorearlos de manera constante.