Alimentos y recetas para combatir enfermedades respiratorias

Sabemos que durante los cambios de clima, las enfermedades que afectan el sistema respiratorio son frecuentes. La tos, la gripa, la bronquitis, la laringitis… son bastante comunes durante esta época del año. Pero eso no es todo. Sabemos que en la actualidad hay una incipiente epidemia en China, proveniente de la ciudad de Wuhan, conocida popularmente como coronavirus. Se sabe que es bastante infeccioso, que se transmite de persona a persona tal y como se transmite cualquier otra forma de gripe. Con este post, la idea no es generar pánico, sino dar a conocer algunos alimentos y recetas que pueden complementar muy bien los tratamientos (sobre todo, los preventivos) en contra de este tipo de males.

Ver también: Productos y hábitos saludables para fortalecer tu sistema inmunológico

Té de saúco

Esta planta se encuentra en muchos lugares del mundo, y puedes encontrar extractos, flores secas y remedios naturales en los mercados saludables de Medellín. Es una excelente medicina para controlar los síntomas de la gripe y la tos, pero tiene muchos más usos medicinales (es laxante, por ejemplo). Lo que debes hacer es preparar una infusión de la siguiente manera: pon a hervir agua en una olla y espera a que el agua llegue al punto de ebullición. Cuando esto suceda, añade las flores del saúco (no comas los frutos, que son tóxicos) y deja hervir durante unos cinco minutos. Luego, deja enfriar un poco el agua y sirve con un poco de limón y el endulzante de tu preferencia (miel de caña, por ejemplo). Toma tres tazas al día, durante unos dos o tres días.

Té de bugambilias

Esta planta, conocida en nuestro país como curazao, veranera o biflora es muy buena para tratar problemas respiratorios y para bajar la fiebre. Para preparar esta infusión, debes hacer lo mismo que con las flores del saúco. Sólo recuerda lavar bien las flores antes de la preparación, no usar flores viejas o mordidas por insectos y procura que la planta no haya sido fertilizada con sustancias artificiales, como la de florescencia, que venden en supermercados y viveros. El consumo es igual que con el saúco: tres tazas al día, durante dos o tres días.

Té de jengibre

El jengibre, además de ser un poderoso expectorante, tiene propiedades antibacterianas y antivirales. Es muy bueno para fortalecer el sistema inmune. Lo que debes hacer es tomar una pequeña raíz, pelarla, cortarla en trozos, hervir agua, y cuando esta esté hirviendo, agregar el jengibre. Puedes acompañarlo con trozos de fruta picada para darle otro sabor, y acompañar con un poco de zumo de limón. Es muy bueno para cuando tienes congestión nasal y muchas flemas, pero se debe tomar caliente.

Té de pino

Este té es muy popular en los países nórdicos, en donde se han aprovechado las propiedades medicinales de este árbol durante siglos. Lo que debes hacer es cortar una ramita de pino (pátula o ciprés), y hacer una infusión igual a las anteriores: hervir agua y agregar el producto cuando esté en ebullición. El agua tomará un color verdoso y se volverá muy aromática. Este producto contiene muchos antioxidantes y vitamina C, pero no debes abusar de este debido a las resinas que tiene el pino, que pueden ser tóxicas cuando se toma este té en exceso.

Sopa de zanahoria con cúrcuma y pimienta

Esta sopa, además de ser vegana y deliciosa, es bastante buena para controlar las inflamaciones debido a las propiedades medicinales de la cúrcuma. Pero como el cuerpo no puede aprovechar por sí solo todas las propiedades antiinflamatorias de la cúrcuma, debes echarle una mano, y esto se hace añadiendo pimienta negra. Para esta sopa, necesitarás dos zanahorias, un diente de ajo, una cucharada de cúrcuma, una de pimienta negra molida, sal y un poco de caldo (o fondo de verduras). Lo primero que debes hacer es pelar las zanahorias y cortarlas en rodajas. Pon un poco de aceite en una sartén, exprime el ajo y sofríelo durante un minuto. Luego, añade las zanahorias en rodajas y dóralas un poco. Después, añade la cúrcuma, la pimienta y la sal. Después de cinco minutos, pon todo en la licuadora y añade un poco de agua y el caldo (o el fondo). Si la quieres espesa, no añadas mucha agua y reduce después.

Luego, pon todo en una olla, y revisa los niveles de sal y pimienta. Tómala con algunas rodajas de pan.

Jugo de apio, manzanilla y agua de coco

Este jugo es muy bueno en caso de que la infección te esté causando muchos malestares. Puedes notar si tienes una infección respiratoria si notas que las flemas tienen un color amarillo. Este jugo será muy bueno para complementar cualquier tratamiento en contra de una infección bacteriana o viral. Necesitarás dos tallos de apio, un sobrecito de té de manzanilla y cien mililitros de agua de coco.

Mete los ingredientes a la licuadora, y, si necesitas más líquido, añade agua. Cuando tengas una mezcla homogénea, cuela el jugo y tómalo dos veces al día: por la mañana, en ayunas y antes de acostarte.

Recuerda que estos alimentos y recetas no son remedios, ni reemplazarán cualquier tratamiento médico. Son recomendables para prevenir la gripe y para complementar los tratamientos profesionales.