Comidas veganas “levantamuertos”, para después de una noche de fiesta

Los veganos también salen de parranda, muchos beben (a sabiendas de que el organismo de un vegano no la va muy bien con el exceso de alcohol), también sufren al día siguiente, y, como cualquier mortal, se prometen a sí mismos (en vano) no volver a beber. Para esos veganos, en especial, va dedicado este post. Aquí vamos a aprender a preparar algunas comidas “levantamuertos” que te pueden ayudar a soliviar los nefastos efectos del licor, porque, aunque no tomamos sancocho (tradicional, por lo menos), ni consomé de pollo, no nos quedamos con los brazos cruzados, sufriendo de mareos, sudores fríos y dolores de cabeza. Vamos a ver.

Sopa Minestrone con tallarines

Esta es una sopa clásica de la gastronomía italiana, y su nombre viene del idioma predecesor del italiano, el latín: minestrare, servir un plato). Es una sopa bastante versátil porque usa las verduras que estén en cosecha, y, de hecho, hay versiones de esta sopa por todo el mundo. Es muy fácil de hacer, y no necesita queso parmesano ni caldo animal en absoluto.

Para esta receta, necesitarás 2 zanahorias (alrededor de doscientos gramos), cuatro tallos de apio, una cebolla de puerro, un calabacín pequeño, una cebolla (blanca o morada), un diente de ajo, cuatrocientos gramos de blanquillos, caldo de verduras, cuatrocientos gramos de pasta de tomate, ciento veinticinco gramos de tallarines, sal, pimienta negra y orégano fresco.

Prepara la pasta de acuerdo con las instrucciones del paquete y déjalas a un lado, mientras está lista la sopa. Corta la zanahoria en dados, corta el apio y el puerro en aros y corta el calabacín en cascos no muy gruesos. Corta la cebolla en dados y pica finamente el ajo. Luego calienta un poco de aceite en una cacerola grande y saltea la cebolla durante dos minutos hasta que estén dorados, y luego agrega el ajo. Después, agrega el puerro y luego la zanahoria, el apio y el calabacín. Sofríe todo durante unos tres minutos en fuego medio. Luego sazona con la sal y la pimienta, y desmenuza el caldo de verduras. Corta los tomates en pequeños trozos y ponlos en la sartén hasta que suelten el jugo.

Pasa todo a una olla, añade agua y espera a que haga ebullición. Agrega más sal y pimienta. Luego, el orégano. Cocina a fuego lento durante diez minutos. Agrega los blanquillos (pueden estar remojados desde el día anterior, y ya) y la pasta cocida poco antes del final del tiempo de cocción. Si lo deseas, sirve con un poco de perejil picado con cilantro.

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Molde de papas fritas con verduras

Las papas parecen ser el producto más sencillo del mundo, sin embargo, hay algunas cosas a considerar. Cuando se cortan en rodajas, quedan mejor en una sartén. Para el horno, es preferible cortarlas en cuartos, o, simplemente, en puré. Cuando hablamos de papas asadas, muy rústicas, lo mejor es dejarles siempre la cáscara. La sartén es realmente la forma más conveniente de freír las papas en ambos lados hasta que estén crujientes y doradas. Otra cosa: las papas necesitan una cosa en especial, espacio. Puede valer la pena trabajar en dos sartenes en paralelo si tu sartén es demasiado pequeña. En esta receta, puedes usar papas capiras, nevadas (que se hacen más rápido), criollas, camotes, o el tubérculo de tu predilección. Lo mejor es tener mínimo dos clases.

Para esta receta, necesitarás doscientos gramos de papas capiras, ciento cincuenta gramos de papas nevadas (o criollas), una cebolla blanca, un diente de ajo, diez cabezas de coles de Bruselas, diez tomates cherry, un pimentón verde, doscientos gramos de tofu, un puñado de espinacas frescas (también funciona con acelgas, o las dos, qué más da), aceite, sal, pimienta y comino en polvo.

Bueno, lo primero es precocer las papas. Agrega sal al agua y recuerda que las papas absorben mucha, mucha sal. Para esto, pon las papas hervidas en una sartén (sin pelar), y cocina durante unos veinte minutos hasta que se caigan de un tenedor cuando las atravieses. Luego, con mucho cuidado, cuela el agua. Si quieres quitarle la cáscara, hazlo. Córtalas en cubitos.

Mientras tanto, corta la papa capira en rodajas finas, pela la cebolla y el diente de ajo, y pica finamente. Corta las coles de Bruselas, corta a la mitad los tomates cherry, corta el pimientón en julianas y el tofu en trozos pequeños. Pon el aceite vegetal en una sartén grande en fuego alto y espera a que esté hirviendo. Cuando lo esté, dora el tofu durante unos cuatro minutos. Luego agrega el pimentón y las coles de Bruselas, saltéalos juntos durante unos cinco minutos a fuego medio y sazona con sal y pimienta.

Saca las verduras fritas de la sartén y déjalas a un lado. Luego vuelve a calentar un poco de aceite vegetal y pon las rodajas de papa precocidas y las rodajas de papa nevada en la sartén. Sofríelas por ambos lados, y, recuerda: dales espacio. Si quieres, usa dos sartenes. Sazona con sal, pimienta y comino.

Cuando las rodajas de papa estén fritas por ambos lados, agrega la cebolla y el ajo, y saltea durante unos dos minutos hasta que las cebollas estén transparentes. Luego agrega los ingredientes fritos, los tomates y las espinacas. Mezcla todo, sazona con sal y pimienta, mete todo a un molde, y hornea por unos diez minutos a ciento cincuenta grados, arriba y abajo. Y listo.
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