Cómo ayudar a conservar especies de aves en peligro

Uno de los principales ejes del veganismo como estilo de vida es hacer algo en pos de la conservación de la vida animal. Sin embargo, las cosas nunca se quedan ahí. Existe un vínculo fundamental entre el veganismo y el ecologismo, porque, sencillamente, no hacemos mucho por los animales si no protegemos el medio ambiente gracias al cual pueden sobrevivir. Son dos engranajes de un mismo mecanismo. No haces mucho si dejas de comer carne, pero si, al mismo tiempo, no recoges tus basuras, usas excesivo plástico y escuchas música a todo volumen. A pesar de que la adopción de animales domésticos (en especial, de especies ajenas a los ecosistemas nativos que nos rodean, como los perros) es una actividad muy noble, sus resultados no trascienden tanto como aquellas que apuntan hacia los efectos a largo plazo. La conservación de las especies nativas de flora y fauna pueden ser más provechosas para el mundo animal (y para nosotros). Aunque no deberíamos dejar de adoptar y de apoyar causas animalistas en general, la conservación, en términos prácticos, debería tener un lugar prioritario.

Ya hemos hablado de qué puedes hacer para ayudar a proteger a las abejas, considerando que la desaparición de estas no sólo significaría, a su vez, la desaparición del noventa por ciento de los alimentos que consumimos, sino un desequilibrio total y nocivo en el planeta entero. En este post, hablaremos de la protección de otros seres importantísimos para el adecuado balance medioambiental de los ecosistemas locales: los pájaros.

El canto de los pájaros y la belleza de sus plumajes son una bendición de la naturaleza, que nos alegra los días a todos, a observadores de aves como a personas con pocos conocimientos e intereses en ellos. Los pájaros son más que un adorno. De hecho, cumplen varias funciones vitales en la naturaleza. Además de servir como control biológico de miles de especies de insectos, roedores, reptiles y peces (entre otros), también son la presa de otros depredadores. Pero no sólo eso: los pájaros son la causa directa de la siembra de miles de especies de árboles y plantas frutales, debido a que, mediante sus excrementos, estos animales riegan semillas de frutas por doquier. Al igual que con otras especies de animales, las aves también han sufrido de desequilibrios medioambientales que los han llevado al borde de la extinción (como el caso de las guacamayas), como de su extinción absoluta (el dodo, por ejemplo), o a una terrible sobrepoblación (las palomas). Por esta razón es que en algunos lugares, como los restaurantes veganos de Medellín, permanentemente encuentras volantes sobre la conservación de los pájaros y otras especies.

En cuanto a ciertas especies, muy sensibles a los cambios bruscos producidos por el desarrollo económico, urbanístico y tecnológico del ser humano, su existencia a veces depende del freno en el crecimiento de nuestra civilización, o, de, por lo menos, una coexistencia más sostenible. Vamos a ver qué podemos hacer para proteger a estos animales y para favorecer su subsistencia de la forma más equilibrada posible.

Lo primero tiene que ver con la siembra de árboles nativos que les proporcionen refugio, alimento y protección de sus depredadores. Lo mejor que puedes hacer es asesorarte bien acerca de qué árboles son más convenientes en el ecosistema cercano a ti, y comprometerte a sembrarlos, fertilizarlos, regarlos y monitorearlos frecuentemente para que los pájaros puedan disfrutar de ellos. Por otro lado, evita las especies invasoras, y, si puedes ayuda a eliminarlas de tu entorno. Algunas de ellas (como el ojo de poeta) representan una amenaza a los árboles y a los pájaros.

Por otro lado, en lugar de proporcionarles alimento de forma manual (en un comedero y bebedero para aves), lo mejor que puedes hacer es sembrar plantas cuyos frutos puedan consumir (como el mirto, las guayabas o cereales como el maíz). La mayoría de pájaros son omnívoros, y también se comen a los insectos atraídos por estas plantas. A veces lo mejor no es dejarles un plátano, sino pensar en el largo plazo.

Aunque suene cruel con los amantes de los gatos, la triste verdad es que estos felinos representan un grave peligro para la existencia de los pájaros. Los gatos domésticos provienen del norte de África, y, allí, tienen presas y depredadores en la cadena alimenticia local. En este lugar, los gatos ferales (salvajes) o los domésticos cuyos dueños dejan salir a vagar por ahí, son la causa de la muerte de miles de pájaros al año (y, lo peor de todo, es que no se comen a sus presas, sólo juegan con ellas). Así que si tienes un gato, lo mejor que puedes hacer es no dejarlo salir. De hecho, ni siquiera lo necesita. Y si encuentras gatos salvajes rondando tus alrededores, los lleves a hogares de adopción en donde los puedan acoger. Esto no aplica para todos los casos, pero algunos perros también cazan aves y pueden contribuir al problema.

Finalmente, lo obvio: evitar comprar aves, no mantenerlas enjauladas ni cortarles las alas para conservarlas cerca de ti. Un pájaro necesita libertad, igual que tú. Su lugar está en la amplitud de la naturaleza y no en un hogar humano.