Delicioso: ¡Guiso de frijoles blancos al estilo español!

Mia, el cerebro y alma de la receta que protagoniza este artículo, es fan de los platos de fríjoles porque la remonta a sus felices años de infancia. Ella recuerda que de niña, comía un estofado blanco de fríjoles blancos y cerdo (sí, ella era omnívora en aquel entonces), que su abuelo le dijo que era la receta de la tatarabuela. Este plato comienza con una base de sofrito español, cantidades abundantes de cebollas, ajo y tomates salteados en aceite de oliva, a los que se agregan frijoles blancos y trozos de cerdo a fuego lento hasta que los fríjoles están blandos y el líquido queda espeso.

De su difunto abuelo, Mia aprendió a rociar generosamente aceite de oliva virgen extra de buena calidad sobre sus fríjoles y sumergir el pan caliente en él. Todavía hoy lo hace. Agrega un poco de pimentón de la vera (pimentón dulce ahumado español) para agregar más profundidad de sabor.

Fríjoles: ¡un ingrediente humilde y poderoso!. Es una importante fuente de proteínas. También tiene otros nutrientes como el hierro, el magnesio y la fibra. En esta receta utilizar fríjoles secos es crucial, porque se desea que los fríjoles absorban los sabores mientras se cocinan.

Mia, llama a este guiso “estilo español” y no “español” porque la receta original requiere piezas de carne de cerdo, chorizo, morcilla, jamón, etcétera.

Porciones

Entre 4 y 6 porciones.

Ingredientes

  • 1 libra (aproximadamente 2 tazas) de fríjoles blancos secos. Remojarlos durante la noche
  • Aceite de oliva
  • 1 cebolla blanca o amarilla, picada
  • Ajo
  • 3 tazas de tomates picados, tomates frescos picados o empaquetados en jugo
  • Sal y pimienta kosher
  • 1/2 – 1 cucharadita de pimentón de la vera, o pimentón dulce ahumado español. Esto hace toda la diferencia para obtener ese sabor ahumado y terroso: comenzar con media cucharadita si no se está seguro de la cantidad
  • 1 cucharada de pasta de tomate
  • Caldo de verduras. Suficiente para cubrir los frijoles alrededor de una pulgada
  • 1 hoja de laurel entera seca

Preparación

Calentar el aceite de oliva en una olla honda. Agregue las cebollas y una pizca de sal y pimienta negra. Deje que las cebollas se cocinen hasta que estén suaves, luego agregue los tomates, el ajo y el pimentón. Deje que la mezcla se cocine durante 15 minutos, revolviendo ocasionalmente hasta que tenga una consistencia casi picante (este es el sofrito). También puede agregar la pasta de tomate a la mitad cuando esté cocinando la mezcla de cebolla, tomate y ajo.

Agregue los frijoles y suficiente caldo de verduras para cubrir los fríjoles alrededor de una pulgada aproximadamente. Si prefiere el   frijol “sazonado”, puede usar el agua de remojo ya que contiene vitaminas y minerales. Agregue una pizca pequeña de sal, así como la hoja de laurel (ayuda a la digestión de los frijoles si usted no come frijoles sazonados) y el pimentón de la vera. Deje que hierva, luego reduzca el fuego, cubra y deje que hierva a fuego lento durante un par de horas. Revíselo con frecuencia para asegurarse de que no se está secando y agregue más líquido según sea necesario, pero no demasiado. Mia recomienda que el líquido termine espeso.

Hay quienes recomiendan no agregar ingredientes ácidos (vinagres, tomate, cítricos) antes de que los frijoles estén tiernos, ya que pueden endurecer los fríjoles o retardar la cocción. Pero, de todos modos, este es un plato cocinado a fuego lento y se deja en la estufa durante unas horas a fuego lento o cocinando en una olla de cocción lenta. Se desea que los fríjoles absorban el sabor del sofrito desde el principio.

Ingredientes para preparar unos frijoles veganos

Cuando los frijoles estén tiernos y el guisado haya alcanzado la consistencia deseada, verifique si están sazonados y agregue sal y pimienta al gusto. Si quiere un estofado más grueso, triture algunos fríjoles contra el lado de la olla con una cuchara de madera.

Sirva en tazones y rocíe la parte superior con un poco de aceite de oliva virgen extra de buena calidad y una pequeña pizca de pimentón de la vera. Servir con pan crujiente caliente para mojar.

Un sofrito se usa como base para muchos platos, y hay varias versiones diferentes según el plato que se esté haciendo. Algunas versiones requieren pimiento verde picado o pimiento de Anaheim. El tomate, la cebolla, el ajo es el más básico. De todos modos, el sofrito es clave para este plato de fríjoles. Si desea hacer estos frijoles en una olla de cocción lenta, recuerde que debe cocinar el sofrito por separado o por adelantado y luego agregarlo a la olla de cocción lenta cuando empiece.

Hay varios tipos de pimentón de la vera. Mia recomienda elegir el dulce ahumado – también hay pimentón ahumado caliente español y pimentón ahumado agridulce-.

Para no olvidar

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