El paso hacia el veganismo y lo que deberías saber antes

Muchas personas desean ser veganas pero no saben cómo. A otros les da miedo, pensando, de forma equivocada, que esto significará un deterioro negativo en su salud. Otros se detienen en un vegetarianismo moderado (ovo-lácteo), y no van más allá porque no lo consideran necesario ni con ellos mismos, ni con los animales, ni con el medio ambiente. Otras personas no dan el paso al veganismo porque no saben cocinar y no tienen dinero para comer siempre por fuera. Lo cierto es que todas estas cosas hacen parte de los tantos mitos veganos que existen, porque ser vegano es fácil. Hace falta, eso sí, conocimiento, disciplina y voluntad.

Si todavía no has dado el paso al veganismo, y si esto es lo que buscas, no importa si eres carnívoro u ovo-lácteo-vegetariano, esta información te ayudará mucho en tu proceso de transición.

Una de las primeras cosas que deberás hacer es informarte bien. ¿Sobre qué debes saber? Bueno, no sólo sobre qué pasa con tu cuerpo cuando adoptas una dieta vegana, sino qué necesita tu cuerpo, qué está pasando en el mundo debido al consumo masivo de productos de origen animal, recetas que puedes hacer en casa fácilmente, qué alimentos puedes sembrar y cosechar tú mismo, así como qué tipo de enfermedades y problemas de salud podrías sufrir en caso de que no te alimentes de forma apropiada. Lee, lee mucho. Suscríbete a blogs, canales de YouTube, páginas de Instagram. Hay mucho conocimiento flotando en la nube y podrías aprovecharlo.

Por otro lado, y ligado a lo anterior, debes conocer los alimentos. Una de las cosas que debes tener en cuenta es que, a pesar de que en el imaginario popular se cree que lo más importante de una dieta son las proteínas, como vegano necesitarás otros nutrientes más, y a veces, con más urgencia. Las proteínas están presentes en muchos alimentos, y las puedes obtener fácilmente en granos, tubérculos, verduras, nueces, germinados, algas, hongos y otros, sin mencionar cereales fortificados. Por otro lado, el hierro y la vitamina B12 pueden ser más difíciles de conseguir. Es fundamental que conozcas las fuentes de estos nutrientes, y de otros, no menos importantes, como el calcio, el zinc o la vitamina D.

Ah, y aprender a cocinar. Lo necesitarás por cuestiones económicas y prácticas. No siempre encontrarás alimentos veganos por ahí, y a veces tendrán precios elevados en los restaurantes veganos de Medellín y de otras partes debido a la calidad de sus ingredientes y al conocimiento de quienes los preparan. Así que mantén en tu nevera reservas listas para preparar.

Aperitivo vegano

Todos los cuerpos son diferentes, y responden de diferentes maneras a los cambios a los cuales se someten. Por esta razón, una de las tareas que deberías realizar con más urgencia es conocer tu cuerpo y sus necesidades. Para esto, necesitarás mucha observación de lo que te pasa durante la transición de tu dieta hacia el veganismo, así como factores genéticos de tu familia que podrían afectar tu salud. Si en tu familia hay historial de anemia, de osteoporosis, de cálculos renales u otros problemas, tenlo en cuenta a la hora de pensar en la forma de organizar tu dieta. Es vital que visites a un nutricionista, que conozcas tu nivel de azúcar, de colesterol, de hierro y otros elementos en tu cuerpo. Una buena asesoría podría ser la clave para una buena salud, y la ausencia de esta, podría significar una serie de problemas irreparables con los cuales cargarás durante toda tu vida.

En un principio, mientras estás adaptando tu dieta al veganismo, registra en un diario cómo te sientes, qué aspecto tienes, cuál es tu nivel de energía y cómo te has estado alimentando. Es una buena manera de conocer tu cuerpo y sus reacciones ante este cambio tan radical. No tomes el paso al veganismo de forma radical, y no lo hagas por esta razón: para conocer la respuesta de tu cuerpo. Ve despacio y evalúa qué pasa. Qué pasa si durante una semana dejas de comer carnes rojas. Qué pasa si durante un mes sólo has comido pollo. Qué pasa si sólo has comido carne (de cualquier tipo) una vez por semana, y el resto de los días has estado comiendo alimentos veganos. Qué pasa si le bajas a los lácteos, al huevo, etc. Obsérvate. Siempre.

Lo otro es que es fácil dar marcha atrás, sobre todo si durante mucho tiempo has sido fan de la carne. Ten clara una cosa: a muchos veganos les gusta el sabor de la carne, les gusta el aroma de la carne asada y comieron mucha carne antes de ser veganos. Ser vegano no significa que te deje de gustar, sino que tienes motivaciones muy fuertes para dejar de hacerlo. Estas motivaciones hay que alimentarlas para no recaer, y la mejor forma de hacerlo es estando en contacto con otros veganos, con información, con los animales, con la ecología, con un estilo de vida saludable. No subestimes esto.

Lo último es que deberías tener un plan. Conociendo las cosas que hemos mencionado aquí, así como tu cuerpo, marca una serie de metas en tu calendario y ve despacio, pero constante.

Es la mejor manera.