Productos y hábitos saludables para fortalecer tu sistema inmunológico

Después de cuidar a los animales por medio de una dieta que no los incluya, ni que los afecte directamente, la segunda gran preocupación de los veganos es el cuidado de sus propios cuerpos. Tal vez influya en esto los permanentes comentarios de las personas omnívoras de alrededor, que constantemente están advirtiéndonos de las posibilidades de enfermarnos y de sufrir de miles de problemas, como la anemia, debido a la falta de proteínas animales. Por supuesto, uno de los primeros pasos que todo vegano debe tomar es informarse adecuadamente, así como revisar el estado de su organismo: qué necesita, qué le falta, a qué es alérgico. Esto, porque una dieta vegana puede ser un cambio muy brusco y significativo, y no todos los cuerpos responden igual a ella. Conocer los alimentos, los nutrientes que necesita tu cuerpo, así como los posibles problemas que podrías enfrentar en caso de una dieta pobre y desbalanceada, es una tarea importante (lee más aquí).

El segundo paso, además de saber cocinar (es muy difícil ser vegano sin hacerlo, como te habrás dado cuenta ya), es cuidar de tu sistema inmune y fortalecer tu cuerpo. Esto último, porque al ser vegano estás desintoxicando tu cuerpo y lo estás adaptando a un nuevo régimen, y esto puede traer desequilibrios. Así que veamos una serie de alimentos y hábitos saludables que te pueden ayudar a fortalecer tus defensas, para que te mantengas lejos de los hospitales y de las salas de urgencias.

Té de jengibre y limón

Hay varias razones por las cuales tomar esto todos los días al levantarse. Por un lado, todos debemos beber suficientes líquidos (ocho vasos de agua, mínimo, cada día). Esto ayuda a mantener en funcionamiento todas las funciones del cuerpo y el metabolismo activo. El agua tibia es particularmente estimulante, y el jugo de un limón con unas finas rodajas de jengibre recién cortadas pondrán al día tu sistema inmune (y no mencionemos el delicioso sabor de esta bebida, que podrías encontrar en cualquier restaurante vegano de Medellín). Además, la vitamina C de limón es un buen antioxidante que le ayuda a nuestro sistema inmunológico a enfrentarse con bacterias, hongos y virus. El jengibre también resiste a los microbios. Finalmente, el limón te puede ayudar a darle más alcalinidad a tu cuerpo, y esto es especialmente interesante cuando se trata de células cancerosas, que sólo sobreviven en ambientes ácidos.

Para que extraigas la mayor cantidad de sustancia, usa una olla grande y deja hervir. Puedes añadirle frutas picadas para darle variaciones al sabor. Tómalo caliente y en ayunas.

Dormir mejor

Este es uno de los principales problemas que desencadena otros en la vida moderna. Vivimos ocupados, no mantenemos ritmos regulares, tomamos café antes de ir a dormir… todo esto se ve reflejado en una mala higiene de sueño, y esto trae como consecuencia un sistema inmune debilitado, así como tendencias a la obesidad y a problemas cardíacos. Durante el día, el cerebro almacena toxinas que se eliminan durante el sueño, y, cuando no duermes lo suficiente, estas se acumulan y generan problemas irreversibles a largo plazo. Cada cuerpo es diferente, pero lo recomendable es dormir alrededor de ocho horas diarias. Existen muchas apps gratuitas que te ayudarán a calcular tu tiempo de sueño (a qué horas irte a la cama, o a qué horas despertar), y que te ayudarán a tener una mejor calidad de sueño.

Baja la temperatura: se duerme mejor en el frío. Bloquea la luz: la oscuridad siempre será mejor para descansar. Y, sobre todo, duerme de noche, no de día. Nuestros ritmos circadianos están genéticamente programados para esto.

Comer menos

Se ha descubierto que consumir menos calorías está directamente relacionado con una mejor salud. Esto no significa que te debas morir de hambre, y que, siendo diabético, te sometas a una tortura autodestructiva. Lo único que debes hacer es saber ayunar, o disminuir la ingesta de calorías a lo mínimo que necesitas para mantenerte bien (te asombraría saber cuán pocas necesitas en comparación con las que consumes a diario). Visita un nutricionista, revisa bien tu cuerpo y bájale a la comida: notarás cómo te enfermas menos.

Hacer ejercicio

No tienes que hacerlo todos los días, pero si haces algo de ejercicio por lo menos tres veces a la semana, no sólo te mantendrás con más energía y dormirás mejor, sino que digerirás mejor tus alimentos, comerás con más apetito, tu sangre circulará mejor, y tus defensas permanecerán en mejor estado para enfrentar las amenazas a las que estamos expuestos a diario. Camina, trota, haz flexiones, estira, haz yoga, artes marciales… Busca algo que te guste y haz de esto un ritual. Te sentirás mucho mejor, envejecerás más lento y extenderás tu tiempo de vida (con calidad, claro).

Exposición al frío

Aunque no lo creas, exponerte a bajas temperaturas permite que el sistema inmune se fortalezca de una manera impresionante. Un médico ruso llamado Sergei Bubnovskiy descubrió que sumergir los pies en agua helada durante un poco menos de medio minuto antes de dormir es un hábito que fortalece las defensas tanto como una buena alimentación, una rutina de ejercicios o una buena higiene de sueño. También existe un método para esto, conocido como Wim Hof, que usa la exposición al frío, la respiración y el ejercicio para lograr este efecto (ver más en este enlace).