Receta de empanadas veganas que te llevarán a la gloria

Las empanadas son una de esas delicias callejeras que muchos veganos casi no pueden probar. La gran mayoría de ellas tienen carne, otras llevan queso, y, a pesar de que en Medellín es común encontrar empanadas de papa, para muchas personas es bastante extraño preparar empanadas sin carne (sobre todo, en otras ciudades). Por esta razón, la mejor opción para los veganos es aprenderlas a preparar, especialmente si están lejos de los restaurantes veganos de Medellín (en donde se pueden encontrar). Empecemos con una receta fácil y deliciosa de empanadas que puedes preparar en casa.

Empanadas típicas

Normalmente, las empanadas se fritan, pero podrías hornearlas en caso de que desees un bocado más saludable. Para esta receta, necesitarás: a) la masa, b) el relleno y c) una salsa.

Para la masa:

  • Aceite vegetal (de girasol, puede ser)
  • Una taza y media de harina de maíz (es preferible comprarla hecha)
  • Dos tazas de agua
  • Media cucharada de comino
  • Media cucharada de panela en polvo (opcional)
  • Media cucharada de sal

Para el relleno:

  • Dos tazas de papas cocidas (puedes usar capiras, criollas o nevadas… ¡o experimenta con otros tubérculos!)
  • Una cucharada de maíz tierno
  • Un cuarto de cebolla de rama finamente picada
  • Una taza de tomate de aliño picado (también muy fino)
  • Una cabeza de ajo entera y picada
  • Una cucharada de sal
  • Una cucharada de pimienta
  • Media libra de proteína vegetal (opcional: puedes hacerlas sólo de papa)

Para la salsa:

  • Un ají rocoto (si no te gusta el picante, reemplázalo con pimentón)
  • Una cebolla de rama
  • Un puñado de cilantro
  • Una cucharada de sal
  • Una cucharada de salsa negra
  • Dos cucharadas de vinagre blanco

Preparación

Lo primero es la masa. Debes mezclar todo en un recipiente grande y amasar con las manos durante cinco minutos hasta lograr una consistencia uniforme. Después de esto, cúbrela con papel aluminio y déjala reposar durante una media hora. Sigue con el relleno: corta las papas en trozos iguales y cocínalas en agua. De vez en cuando, revisa con un tenedor: si las ensartas y ellas caen por su propio peso, ya deben estar listas. Una vez hecho esto, haz un puré con ellas y añade el resto de ingredientes del relleno. Mezcla muy bien (con las manos puede ser) y vierte todo en la olla en donde preparaste las papas (escurre el agua primero, claro…). Déjalo hervir durante unos diez minutos y prueba para verificar el nivel de sal.

Entonces vas a rellenar la masa. Haz una bolita de masa con tus manos, aplástala sobre una tabla cubierta de papel chicle, y, con un rodillo, haz una superficie delgada y uniforme. Con un pocillo, haz un círculo, toma una cucharada del relleno, dobla dos extremos del círculo y empátalos con un tenedor. Si no deseas freír las empanadas, procura hacer empanadas pequeñas para hornearlas más rápido. Si deseas freírlas, precalienta el aceite hasta ver las primeras burbujas y deja las empanadas unos dos minutos hasta que doren. Si las deseas horneadas, calienta el horno a 250 grados, arriba y abajo, ponlas en una bandeja con un chorrito de aceite para que no se peguen, y voltéalas cada media hora. Cuando la masa ya esté dorada y tiesa, ya estarán listas tus empanadas.

La salsa es muy fácil. Pica la cebolla y el ají (o pimentón) en un procesador, y luego los introduces a un recipiente en donde revolverás el resto de ingredientes. Un limón es opcional, pero queda muy bien.

Ahora, las empanadas permiten miles de combinaciones. Se consumen desde México hasta Argentina (también en España, de donde quizás vinieron, así como sus equivalentes europeos), y todos los días aparecen nuevas recetas. En realidad, las puedes rellenar de fríjoles, de lentejas, de nueces, de tofu, de aceitunas, de amaranto y quinoa, de champiñones u orellanas, de plátano maduro; o, como han hecho algunos cocineros en Colombia, puedes rellenarlas con platos tradicionales (a la vegana) como el ajiaco, o, digamos, con una sopa de guineo reducida. Es cuestión de creatividad. Incluso, si quieres preparar empanadas gourmet con harina de almendras, tomates secos, coles rizadas y piñones, ¿qué te lo impide?

Si no quieres empanadas tradicionales, y, por el contrario, quieres probar nuevos sabores, puedes intentar hacer estas empanadas chilenas llamadas Pino, que, a diferencia de las nuestras, se hacen con harina de trigo. De igual manera, en la India existe un equivalente a las empanadas, llamado samosas, que también te podrían encantar. Tradicionalmente, las samosas son vegetarianas (teniendo en cuenta que millones de personas en este país asiático lo son), pero a veces se encuentran con pollo (así que, si las encuentras por ahí en la calle o en un viaje, pregunta antes). El sabor especiado del masala (una mezcla de especias) le da un toque muy exótico, y se suelen acompañar con chutneys picantes (también con yogur, que, claro, puedes dejarlo a un lado), o, incluso, con un buen curry. En este enlace puedes aprender a prepararlas para que sorprendas a tu paladar y a tus amigos.