Receta vegana: Tofu marinado y curry, un reto de la condimentación

Seguramente, has visto platos de curry en los restaurantes veganos de Medellín. Si te gustan las buenas combinaciones de condimentos, tal vez te guste pero también puedes cocinarlo tú mismo en media hora. Lo más agradable de este plato no es que resulta bastante aromático, sino que se puede ejecutar sin muchas complicaciones y los ingredientes no son difíciles de conseguir. Además, es perfecto para preparar una buena cantidad, utilizar un poco en el almuerzo y congelar para después.

En este post, aprenderemos a preparar un curry con arroz y tofu salteado. No necesitas ser un cocinero experimentado para ejecutar este plato en menos de media hora. Lo único que necesitas, además de los ingredientes, es ser cuidadoso con el punto de cocción del arroz (que tanta gente subestima) en caso de que no tengas una olla arrocera.

Lo primero es precisar algo. Curry no es más que un conjunto de especias. Hay muchos tipos de curry (cada región de la India tiene su propia versión), pero uno muy básico es el que, precisamente, usaremos en esta ocasión. La idea es crear una salsa espesa que le dará sabor tanto a la proteína (el tofu) como al arroz.

Vas a necesitar media libra de tofu (si lo encuentras preparado, muy bien, pero si lo quieres preparar desde cero, he aquí un buen artículo), dos cebollas blancas, veinticinco gramos de jengibre rallado (o en polvo, si lo prefieres), dos dientes de ajo, un ají jalapeño, una libra de tomates de aliño, una cucharada de aceite de coco, una cucharadita de cúrcuma, una cucharadita de comino, una cucharadita de canela en polvo, una cucharadita de clavos, un puñado de cilantro, una hoja de laurel, ciento cincuenta mililitros de agua, arroz, aceite, sal y pimienta.

Si no quieres usar tofu, puedes usar garbanzos, y, en ese caso, lo único que tienes que hacer es dejarlos remojar desde la noche anterior, y ponerlos en la olla de presión con agua y sal. Luego, cuando estén listos, los sofríes en una sartén con un poco de aceite, ajo, sal y tomillo. Si quieres usar tofu, lo que puedes hacer es hacer pequeños buñuelitos, marinarlos en salsa de soya con un poco de panela en polvo, y al otro día, sofreírlos igual que los garbanzos: con un poco de aceite, ajo y sal. Si le quieres espolvorear una pizca de tomillo, hazlo.

Pela las cebollas, el jengibre, el ajo y el ají jalapeño. Si no quieres que tu curry sea tan picante, quítale las venas blancas y las semillas. Pela los tomates y pícalos en cubitos. Debido a que los tomates tienen mucha agua, lo que puedes hacer es reducir el curry más tarde en la estufa. La idea es que todos estos ingredientes vayan a la licuadora y se vuelvan una pasta muy aromática y fuerte de sabor. 

Luego, el arroz. Cuidado con esto, porque la idea es que el arroz quede un poco simple, para poder hacer un contraste con el tofu (o los garbanzos) y el curry, que tendrán mucha potencia de sabor. En la gastronomía, al igual que en cualquier rama del arte, la idea es saber crear balances (texturas, sabores, colores, olores, etc.). Recuerda la fórmula básica: dos tazas de agua por una de arroz. Lava el arroz antes de prepararlo para quitarle el almidón que lo recubre y baja el fuego cuando se evapore casi toda el agua. Y, eso sí, no lo muevas para que no quede “masacotudo”.

Calienta el aceite de coco en una sartén y saltea las cebollas a fuego lento hasta que estén transparentes. Agrega el jengibre, el ajo y el jalapeño, y sofríe esa mezcla durante un minuto aproximadamente. Hazlo en fuego alto, para que ese minuto sea suficiente. Ahora, agrega el tomate partido en cubos, la sal, la pimienta, y el resto de condimentos. Prueba de vez en cuando, para que el curry sea balanceado. La idea es que esos condimentos se complementen, no que compitan en boca. Sofríe durante unos diez minutos en fuego medio y espera a que se reduzca un poco el curry (ya sabes, por lo del tomate…).

Retira la hoja de laurel y agrega el agua, en caso de que se te haya pasado de espeso. Licua toda esa mezcla hasta conseguir una sustancia homogénea, y viértela de nuevo en la sartén. Ahora agregue el tofu en buñuelitos (o los garbanzos) y cocina a fuego lento durante unos diez minutos. Si lo deseas, puedes añadir un poco de perejil al servir, escurrir un poco de zumo de limón y algo de paprika. La manera de servir es hacer una cama de arroz, con el tofu o los garbanzos encima. Como el curry puede ser bastante fuerte, lo mejor es servir un poco cada vez.

La mejor bebida para acompañar este plato es con algo dulce y fresco, como una limonada de pepino, con un poco de panela en polvo.

Que lo disfrutes.