Receta Vegana: Un plato Thai para volverte loco (fácil y rápido de preparar)

Si ya estás cansado de preparar los mismos platos todos los días, en este post encontrarás una idea maravillosa. Un plato digno de los restaurantes veganos de Medellín. Se trata de un bowl de pastas tipo Thai con mucho sabor, y muy nutritivo, que podrás preparar en poco tiempo. Si no tienes suficiente tiempo, puedes comprar los ingredientes ya listos, o, si deseas incursionar más en la cocina, puedes empezar todo desde cero (de verdad, que todo puede terminar sabiendo mejor en este caso).

Empecemos entonces. 

Ingredientes

Lo que necesitarás (para dos personas), es un paquete de tallarines, un paquete de nueces (las que quieras, pero el maní y las almendras van muy bien aquí), medio repollo morado (busca uno pequeño), una zanahoria, tres dientes de ajo, media cebolla (cualquiera, pero queda mejor la blanca que la junca), cuatro pimentones (los más grandes que encuentres), media taza de vinagre, un jalapeño (busca uno grande), sal, pimienta y azúcar.

La pasta

Lo primero son los tallarines. Los puedes comprar ya hechos. En ese caso, pon a hervir agua con unas gotas de aceite y sal. A muchos cocineros no les gusta añadir aceite para preparar las pastas, debido a que estas terminan recubiertas de una capa grasosa que impide que se adhiera cualquier salsa, pero un poquito de aceite te ayudará a que no se te peguen las pastas en la olla.

Cuando el agua ya esté hirviendo, vierte los tallarines y revuelve constantemente hasta que tengan la consistencia que desees. No los descuides, porque este paso no toma mucho tiempo, pero sí algo de cuidado. Ese es uno de los secretos para preparar buenas pastas, en serio. Algunas personas los prefieren al dente, un poco crujientes (en Italia los sirven casi crudos, en realidad), pero otras personas los comen más blandos. Eso es cosa tuya. Es cuestión de gustos. Y listo.

Ahora, si deseas preparar tus tallarines desde cero (y esto es recomendable, ya que muchas pastas de supermercado llevan huevo), necesitarás:

  • Tres tazas de harina de trigo (puede ser integral)
  • Dos cucharadas de fécula (de trigo, puede ser, pero también de mandioca o de maíz)
  • Dos cucharadas de aceite vegetal (de girasol, es mejor)
  • Una cucharada de sal
  • Agua

Entonces, los prepararás así (esta receta de tallarines te puede servir para preparar cualquier tipo de pasta de ahora en adelante, y sin necesidad de huevos, ni levadura…): en una tabla (o el poyo de la cocina), mezcla la harina, la fécula, el aceite y la sal. Añade el agua poco a poco, hasta que la masa tenga una consistencia uniforme, como una plastilina agradable al tacto. Entonces aplánala con un rodillo, estírala, vuélvela a compactar, y rete varias veces este proceso, hasta que la consistencia sea cada vez mejor. Si necesitas más agua, añádela, pero sin abusar para no arruinar la masa.

Una vez llegues a este punto (quizás necesites algunos intentos, pero luego será muy fácil), deja descansar la masa una media hora en un recipiente (cubierto con un trapo). Entonces, lo que harás es tomar puñados de masa, aplanar con el rodillo hasta tener una lámina delgada y rectangular, y, con un cuchillo, cortarla en finas tiras (tus tallarines). Y luego, los dejas en agua hirviendo, como señalamos más arriba.

Y listo.

La salsa

Pon los pimentones al fuego para que se les queme toda la cáscara. Una vez hecho esto, retírala manualmente, ábrelos, quítales las semillas y las venas blancas, y mételos a la licuadora con la media taza de vinagre, con una cucharada de azúcar, el jalapeño (sin semillas, si no te gusta tanto el picante), una cucharadita de sal y otra de pimienta. Revuelve bien. Si está muy líquida, déjala hervir un poco en una ollita hasta que se reduzca y listo. Si lo deseas, añade un chorrito de salsa de soya, si le quieres dar un toque más asiático a tu plato.

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plato thai para una dieta vegana

Preparación

Bueno, corta el repollo en julianas muy finas. Raya la zanahoria. Corta el ajo en trozos muy pequeños. Tritura bien la cebolla. Vierte todo en una sartén con algo de aceite y sofríe hasta que el repollo dore un poco. Puedes añadir una pizca de pimienta, si lo deseas.

Por otro lado, tritura muy bien las nueces. Si no quieres comprar un paquete de nueces (para evitar aquello del exceso de plástico), compra media libra de maní en un mercado saludable (en muchos de ellos, lo puedes conseguir a granel), lo dejas una hora en agua hirviendo con dos cucharadas de sal, lo escurres y lo mueles. Si te gusta tostado, lo puedes dejar en el horno a 250 grados, arriba y abajo durante media hora, hasta que tengan la consistencia que te guste.

Entonces, en un bowl sirve los tallarines. Encima de ellos, una cucharada abundante de las verduras salteadas. Encima, una cucharada sopera de la salsa, y, encima de todo, las nueces trituradas.

Te encantará.