Reto vegano: 12 superalimentos que deberías consumir el próximo año

Ser vegano puede ser mucho más que dejar de comer carne. Dejar de comer alimentos derivados de los animales. Fijarse en la letra pequeña de la lista de ingredientes de cada producto que deseas meter al carrito de supermercado. Informarte más sobre las consecuencias nefastas de la agricultura extensiva, de los transgénicos y de la muerte de las abejas. Todo eso hace parte de la vida vegana, claro, pero el asunto no se queda ahí. Ser vegano es una oportunidad de alimentarte mejor, de respetar tu cuerpo, de conocerlo, de conocer los alimentos y aprender a prepararlos. Ser vegano puede ser un cambio de vida muy positivo, que te puede extender la vida y darle calidad a los días que te queden en el mundo.

Por ello, en este post navideño, queremos proponerte un reto vegano que te puede interesar: una lista de doce superalimentos que podrías empezar a incluir en tus platos, uno para cada mes, en casa o en los restaurantes veganos de Medellín. No son los únicos, ni los más raros (puede que ya conozcas mucho de ellos), pero pueden ser muy beneficiosos para tu salud.

Moringa

Las hojas de esta planta (y sus frutos, flores y raíces) se conocen por sus propiedades antioxidantes y sus nutrientes, lo cual constituye un buen complemento para tu alimentación. La moringa te da hierro, calcio, magnesio y otros minerales, así como vitamina E, A, B1 y otras. Lee un poco más en este enlace.

Coca

A pesar de su mala fama (debido a nuestra historia con el narcotráfico), la hoja de coca te ofrece mucho calcio, potasio, fósforo y otros, así como una amplia gama de vitaminas (A, C, E, B1, B2, B3…) y es un energizante natural. Si no te gusta consumir bebidas energizantes para mantenerte productivo, un puñado de hojas de coca entre los dientes y las paredes interiores de las mejillas (en un solo lado es suficiente) pueden ser lo mejor que puedas encontrar.

Quinoa

Ya hemos hablado de este cereal en otra oportunidad. La quinoa es un carbohidrato que no contiene gluten, contiene todo el espectro de aminoácidos esenciales, es una buena fuente de calcio y de hierro, ácido fólico y vitaminas. Todo ese contenido nutricional es bastante raro en un cereal, y esto lo hace muy interesante.

Linaza

Esta es la semilla de la planta de lino (el que se usa para fabricar tejidos, sí). Se sabe que esta planta ayuda a bajar de peso, le ayuda a los diabéticos a regular sus niveles de glucosa, es anticancerígena y laxante (por esto último, debes consumirla en bajas cantidades todos los días). Además de que le aporta sabores muy agradables a los panes y a las ensaladas, es altamente nutritiva. La puedes moler, mezclar con agua y bebértela todas las mañanas. En un mes notarás los cambios en tu cuerpo.

Chía

El mucílago de esta semilla (la baba que se desprende al entrar en contacto con el agua) es rico en aceites omega 3 y 6, pero también tiene mucha fibra, vitaminas, antioxidantes y minerales. La puedes mezclar en tus ensaladas, en la masa del pan, o la puedes poner a remojar en agua y hacer ricos smoothies, aprovechando la textura gelatinosa del mucílago.

Cúrcuma

La cúrcuma es una raíz de color anaranjado, usada, sobre todo, en el subcontinente indio, para teñir objetos y para cocinar. Su sabor es delicioso, y es uno de los ingredientes fundamentales del curry, pero sus propiedades medicinales son tremendas. Es antiinflamatoria, anticancerígena y ayuda a controlar los niveles de colesterol. Sus efectos se potencian cuando se combina con la pimienta negra.

Guineo

La sopa de guineo es uno de los platos más típicos de nuestra gastronomía, y, en realidad, ha pasado por debajo del radar de muchos influencers que recomiendan comida saludable. El guineo aporta mucha energía (lo puedes consumir antes de ejercitarte), y es rico en minerales (es una tremenda fuente de hierro, por ejemplo) y vitaminas. Es una buena fuente de yodo, así que si tienes problemas de tiroides, deberías empezar a preparar sopita.

Espirulina

Esta alga es una buena fuente de proteínas, minerales (entre ellos, el selenio) y de vitaminas (lee un poco más sobre ella aquí). La puedes consumir en tabletas o en polvo. Se puede preparar una bebida con esto, o añadirla a tus alimentos (al arroz, por ejemplo).

Panela

A diferencia de los anteriores, la panela es un producto, es el resultado de un proceso. Es una miel solidificada, hecha a partir del zumo de caña de azúcar. En nuestro país es bastante conocida, y hay muchas campañas que invitan a consumirla en bebida; no sólo para apoyar a un gremio importante de nuestra economía, sino porque este producto es rico en vitaminas, minerales y te da mucha energía (tantos ciclistas boyacenses no pueden estar equivocados).

Mortiño

El mortiño o agraz es una baya originaria de los bosques tropicales húmedos de altura (en tierra fría). Se encuentra en bosques, pero también es cultivada debido a que su sabor es muy apetecido en la producción de postres, mermeladas y licores. Es una fuente maravillosa de antioxidantes (tiene más que el arándano), vitamina C y fibra. 

Brócoli

Claro que lo conoces, pero a que no te imaginas la cantidad de beneficios que te ofrece esta planta. Vitaminas, las que quieras (incluyendo la K); minerales, una lista larga (como el cromo). Proteínas. Fibra. Sólo la tienes que pasar por agua hirviendo y añadirle un poco de sal, y será perfecta para tus ensaladas.

Limón

Además de la vitamina C, los antioxidantes y los minerales, el limón tiene muchas propiedades medicinales. Retarda el envejecimiento, alcaliniza el cuerpo, combate el cáncer, ayuda a bajar de peso… y no hablemos de su versatilidad gastronómica. Échale un vistazo a esto.