Tacos veganos (y muy mexicanos)

Los tacos, como cualquier otra comida rápida, pueden ser veganos, deliciosos y saludables. Lo más agradable de preparar tacos es que puedes invitar a varias personas, dejar los ingredientes servidos en la mesa, junto a las tortillas, y dejar que todos se sirvan a su gusto. En este post, hablaremos de cómo preparar las tortillas, un buen relleno y una salsa taquera que lo acompañará muy bien. Así, tendrás en tu mesa un plato digno de uno de los mejores restaurantes veganos de Medellín, perfecto para una tarde con familia o amigos. ¡No olvides una buena margarita!

Ver también: Comida Mexicana (y vegana) de verdá verdá

Las tortillas

Lo más fácil será siempre conseguir tortillas de maíz nixtamalizado (es decir: maíz con cal). Si quieres preparar buenos tacos, no uses tortillas de harina de trigo, ni las que se usan para la comida tex-mex. Los tacos mexicanos de verdad están hechos de maíz con cal. Si no logras encontrar este tipo de tortillas (busca en los mercados saludables de Medellín), también las puedes hacer. Será un poco extraño, si no estás acostumbrado a la comida mexicana, pero prepararlas será toda una experiencia. Para esto, necesitarás maíz en grano (el que más te guste, un kilo está bien), agua (tres litros) y cal viva (diez gramos). Esta última, la puedes conseguir en donde se vendan insumos químicos orgánicos (pregunta por una que sea apta para el consumo humano).

Lo primero será poner el maíz en una olla y vertir el agua (debería sobrepasarlo en tres veces su volumen). A un lado, pon la cal en un recipiente y añade agua poco a poco. Revuelve y viértela en la olla del maíz. Debido a la alcalinidad de la cal, siempre será mejor usar guantes, pues tu piel podría ser muy sensible. Deja hervir el maíz con el agua y la cal, y espera a que el agua entre en ebullición. Cuando esto suceda, deja reposar la olla lejos del fuego, tápala y espera hasta el otro día. Notarás que las cáscaras del maíz se han desprendido del grano. Este es el resultado del proceso de nixtamalización. Es una reacción química que le dará al maíz un buen sabor, le desprenderá su cáscara y lo lo hará más digerible.

Retira el exceso de agua y muele en un molino (eléctrico o manual), hasta tener una masa uniforme. De ahí, lo que harás es hacer pequeñas bolitas, aplanar con un rodillo y cortar en redondo (como para hacer una empanada). La tortilla no debería ser muy grande (que no llegue a los bordes de tu mano). Y listo.

El relleno

Lo mejor será ofrecer por lo menos tres opciones, para que cada quien se sirva como quiera, o también pueda tener tres tipos de tacos distintos. Puedes preparar unos champiñones al ajillo, unos fríjoles refritos y unos garbanzos enchilados.

Los champiñones son fáciles: pon un poco de mantequilla de canola en una sartén, luego, dos dientes de ajo triturados, una pizca de tomillo y sal, y un chorrito de vino blanco. Luego, media libra de champiñones en láminas. Revuelve hasta que se hayan encogido un poco (pero no demasiado) y retira del fuego.

Los fríjoles refritos son muy fáciles. Prepara fríjoles, o recalienta unos que ya tengas listos (quedan mejor). Caliéntalos en una olla, añade un poco de pimienta negra, comino en polvo, ají en polvo, una pizca de canela y un poco de perejil. Cuando estén calientes, vuélvelos puré. Listo. Si puedes, usa los caraotas (o negritos), pero te pueden servir de cualquier tipo.

Los garbanzos enchilados no son difíciles. Pon a remojar garbanzos toda la noche, cambia el agua, ponlos en la olla de presión con agua y sal, y déjalos pitar durante una hora. Retíralos del fuego, sácalos y ponlos en una sartén con un poco de aceite y ajo, y añade ají en polvo, pimentón rojo, sal, pimienta al gusto y orégano. Si los quieres muy mexicanos, busca un chile pasilla y un chile guajillo, córtalos en julianas, sofríelos con ajo y aceite, lícualos y úsalos como salsa.

Finalmente, los tacos en México siempre se suelen acompañar con lechuga picada y cebolla en julianas. Si no quieres que la cebolla esté muy fuerte, déjala en agua toda la noche, o en agua caliente durante unos quince minutos.

La salsa

Esta receta se conoce como salsa verde, y es bastante popular en México para acompañar los tacos. Si no la quieres muy picante, añade menos ají, pero déjale un poco de picante, pues esto le dará un tremendo sabor al taco.

Necesitarás tres ajíes jalapeños (si quieres una salsa más fuerte, busca “chiles de árbol”), un diente de ajo, seis tomates verdes, un manojo de cilantro, un cuarto de cebolla blanca, un aguacate entero, sal y pimienta al gusto.

Lo primero, será sofreír el ajo, los tomates y el ají (en julianas) hasta que todo se dore un poco, pero que no se queme para no amargar la preparación. Luego, en la licuadora, añade la cebolla, el aguacate, el cilantro, un poco de agua y mézclalo todo. Después, añade lo que has sofrito en la sartén. Mezcla bien y sirve. Puedes añadir el zumo de medio limón.