Tip vegano: ¿Cómo ayudar a los animales si no tienes mascotas?

Muchos animales domésticos necesitan de una mano amiga que los asista. Miles de perros y gatos, entre otras especies, aguardan pacientemente en los refugios a que un humano generoso se aventure a adoptarlos, pero, por desgracia, siempre son más los animales que se quedan sin padres adoptivos que los que, en efecto, encuentran un hogar. La realidad es difícil para muchas personas: a veces, el tiempo y el espacio necesarios para atender a una mascota no están disponibles para todo el mundo. Sea por cuestiones de trabajo, o por las reglas del lugar de residencia, o por el estilo de vida mismo (digamos, aquellos que tienen que viajar de manera permanente), no todo el mundo puede tener mascotas. Sin embargo, ya lo verás en este post: siempre podrás hacer algo por las demás especies de animales no humanas, y sólo hace falta tener un poco de creatividad. Veamos.

Ver también: Cómo ayudar a conservar especies de aves en peligro

Hogares de paso

No todo el mundo tiene tiempo o espacio (o los dos) para cuidar de una mascota de manera permanente. Cuando se trata de cuidar a un perro, es importante tener en cuenta que estos animales necesitan hacer ejercicio, caminar, explorar, y que, como seres sociales, necesitan compañía. Los perros sufren mucho cuando están solos, y esto hace que sea necesaria la presencia de sus dueños (o de otros perros, mientras ellos no están). En cuanto a los gatos, a pesar de que, por naturaleza, son más independientes, de todas formas necesitan sentir la compañía y el cuidado de sus dueños, pues se aburren mucho estando solos. Una de las condiciones básicas para adoptar a una mascota es poder estar disponible para esta, y, así, satisfacer cualquier necesidad que tenga.

Aunque muchas personas no pueden adoptar, agotando esa condición básica, pueden alojar a un perro o un gato (u otra especie) durante un tiempo determinado. Esto, por lo menos, mientras se encuentra un adoptante, o, quizás, el animal está vulnerable por cualquier motivo. En casi todos los centros de adopción se buscan personas dispuestas a adoptar animales temporalmente (y puedes encontrar más información en los restaurantes veganos de Medellín).

Apadrinamiento

Así como ocurre con los orfanatos, en donde una pareja puede apadrinar a un niño, y, de vez en cuando, pasar tiempo con él, ayudarlo a distraerse y salir, también puedes apadrinar a un animal. Puedes sacar a pasear a un perro, darle regalos, jugar con él, o, si se trata de un gato, pasar un tiempo con este y jugar hasta que libere el estrés que normalmente se acumula durante el cautiverio. De igual manera, puedes comprometerte a pagar por la alimentación, el baño y los cuidados que este animal necesita (pueden ser vacunas, medicamentos, tratamientos veterinarios o, en general, las necesidades especiales que tenga). Es una bonita labor, que, de igual manera, reciben de muy buen agrado en los refugios de animales abandonados (en los privados, o en los públicos).

disposicion de basuras

Trabajo voluntario

Cuando se trata de trabajo voluntario en el mundo animalista, “la miez es mucha y los obreros, pocos”. Puedes ofrecerte como voluntario en un centro de adopción, y puedes ayudar a pasear, bañar, etc. a los animales que hay ahí. En algunos zoológicos, aceptar la ayuda de voluntarios para acompañar a ciertos animales que viven muy solos, y que disfrutan mucho de la compañía de los seres humanos (te sorprenderías de lo mucho que una especie, aparentemente peligrosa, como un jaguar, puede empatizar contigo). Puedes ayudar a alimentar, a conseguir medicamentos, o colaborar en jornadas de vacunación y esterilización (muchas de estas jornadas son gratuitas, pero se necesita mucha ayuda). Es cuestión de estar atentos a este tipo de oportunidades de ayudar.

De igual forma, en algunos parques naturales, también puedes ayudar a preservar la fauna y la flora. No tienes que ser un guardabosques experto para recoger plásticos y materiales no biodegradables, de modo que los animales y las plantas no sufran por culpa de la contaminación. Este es tan sólo uno de muchos ejemplos. En otros países, como Estados Unidos, muchos centros de rehabilitación de especies salvajes (como lobos, osos o pumas), necesitan de la colaboración de mucha gente para toda la logística que implica este tipo de actividades.

Reforestación

Ligado a lo anterior, hay una serie de acciones que, aunque no tengan que ver directamente con el cuidado de los animales (domésticos o salvajes), aportan mucho a su bienestar. Para nadie es un secreto que los animales necesitan de la flora nativa y de los insectos que habitan en ella. Así que un buen ejercicio es la reforestación. Es muy importante (más bien: de vital importancia) tener en cuenta que la reforestación no debe hacerse a la ligera. Debes conocer muy bien la flora nativa del lugar que vas a reforestar, con la precaución suficiente para no introducir especies invasoras que puedan afectar el ecosistema. Busca reforestar de forma variada, considerando que la diversidad es la regla general en los bosques nativos de cualquier lugar. Finalmente, haz todo lo posible por hacer seguimiento de las plantas y los árboles que plantas, porque necesitarán riego, abono y fumigación, dependiendo de las condiciones que los rodeen (especialmente, si estás reforestando una zona bastante afectada).